
Ozentziyo
El rescate del último atunero donostiarra

El rescate del último atunero
Esta es la historia del rescate de un barco donostiarra que un día surcó el mar como parte de la flota vasca de bajura. En él trabajaron pescadores que, junto a todo un ecosistema portuario, dieron vida a una forma de entender el mar y la comunidad. Su historia, tejida por protagonistas anónimos, nos habla de un tiempo y de un modo de ser que siguen latiendo en lo que hoy somos.
En 2015, Albaola lo salvó de una destrucción segura para devolverlo al mar, desde la conciencia de que en su casco se conserva un conocimiento colectivo y un patrimonio técnico y humano de valor incalculable.

El arte de la pesca ancestral: LA CACEA
Ozentziyo es el último barco de pesca tradicional de madera del puerto de Donostia y el último protagonista de la cacea, arte ancestral de pesca de túnidos. Su restauración representa un gesto de respeto hacia quienes hicieron del mar su vida y su cultura.
Valor patrimonial y simbólico
Tanto el propio barco como la exposición que lo acompaña revelan sus características, su entorno y las técnicas tradicionales que lo definen, permitiendo comprender por qué Ozentziyo es, hoy, símbolo de la pesca de bajura vasca y de la continuidad de nuestro patrimonio marítimo.


Una nueva vida para Ozentziyo
Una restauración integral, paso a paso
La restauración de Ozentziyo es un proceso complejo y riguroso que aborda el barco en su totalidad, desde la estructura hasta los espacios interiores y los sistemas técnicos. Un trabajo artesanal y técnico que busca conservar su autenticidad, garantizar su estabilidad y devolverle su funcionalidad y valor patrimonial.

1. Preparación y trabajos previos
El proceso comienza con la varada del barco y su acondicionamiento en el astillero. Se realiza el vaciado completo de la embarcación y la retirada de elementos para poder inspeccionar en profundidad su estado y planificar cada intervención con precisión.
2. Recuperación de la estructura de madera
Se actúa sobre los elementos esenciales del casco y la estructura: cuadernas, baos, durmientes, roda y forro. Se reparan o sustituyen las piezas dañadas, se refuerza la solidez del conjunto y se recalafatea toda la entablación para garantizar la estanqueidad. También se interviene en cubierta, regalas, cinterones, barandillas y mástiles, respetando las técnicas tradicionales de la carpintería de ribera.
3. Espacios interiores y vida a bordo
La restauración incluye la recuperación de los espacios que definían la vida diaria en el atunero: cocina, comedor, puente y zonas interiores. Se reorganizan y acondicionan estos ámbitos para su nuevo uso, manteniendo su carácter original y adaptándolos a criterios actuales de seguridad y funcionalidad.
4. Sala de máquinas y sistemas técnicos
Se renuevan y adaptan los sistemas mecánicos y auxiliares del barco: motor, sistemas de refrigeración, combustible, achique, hidráulica y generación eléctrica. El objetivo es garantizar un funcionamiento seguro, estable y compatible con su conservación a largo plazo.
5. Puente de mando y navegación
El puente de mando se revisa y actualiza, incorporando sistemas de comunicación, navegación, control y alarmas, integrados de forma respetuosa con la fisonomía original del barco.
6. Protección, acabados y pintura
El proceso culmina con la protección de la madera, la impermeabilización de las zonas sensibles y la pintura del casco, la cubierta y el puente. Estos trabajos no son solo estéticos: son esenciales para proteger el barco frente al paso del tiempo y el entorno marino.

Vuelta al mar
Albaola ha diseñado un plan para convertir el barco, una vez en el agua, en un recurso vivo del patrimonio marítimo, capaz de generar conocimiento, actividad y emoción, y que se inscribe en la labor constante de recuperación patrimonial y cultural de Albaola. Con su vuelta al mar, el Ozentziyo se convierte en una herramienta excepcional para salvaguardar la memoria de la pesca de bajura y para acercar a la sociedad los saberes, técnicas y modos de vida ligados a este sector.
El barco se transforma así en un espacio de comunicación y aprendizaje, donde se comparte conocimiento de manera directa y experiencial, fortaleciendo la conexión entre pasado y presente. Al mismo tiempo, su activación busca impulsar el relevo generacional, despertando vocaciones vinculadas a las profesiones pesqueras y poniendo en valor un oficio que ha sido esencial para nuestras comunidades costeras.
El Ozentziyo también servirá para promover una mayor comprensión y aprecio por nuestros productos pesqueros.

El último compañero
TXISTU
Kaixo! Me llamo Txistu y durante muchos años viví a bordo de un barco llamado Ozentziyo.
Desde su cubierta vi amanecer muchas veces, olí el salitre del Cantábrico y acompañé y ayudé a los pescadores en sus largas jornadas en el mar.
Quiero contarte nuestra historia: la historia de mi barco, de los pescadores… y de todo un pueblo que vivía mirando al mar.
